Titulares y tronos

 


Sagrados Titulares
 

Jesús a su Entrada en Jerusalén

Obra del imaginero cordobés Juan Martínez Cerrillo, del año 1943.

La imagen cuenta con un juego de manos obra de Suso de Marcos de 1985 y un cuerpo de talla completa obra de Jose Antonio Navarro Arteaga, de 1990.Jesús aparece sentado a horcajadas sobre la pollina madre, bendiciendo con la mano derecha mientras toma las riendas con la izquierda. Representa el momento evangélico de la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén (Mt 21, 1-10; Mc 11, 1-11; Lc 19, 28-39; Jn 12, 12-19).



María Santísima del Amparo

Obra del imaginero cordobés Antonio Castillo Ariza, del año 1947.

La imagen fue restaurada en varias ocasiones (Juan Abascal, 1979; Antonio Leiva, 1980, Dubé de Luque, 1987), siendo la última de ellas la que aporta la actual fisionomía.Imagen de la Virgen previa al inicio de la Pasión de Jesucristo, esboza una leve sonrisa.


Grupo escultórico

-Imagen de la “Pollinica”

Obra de Antonio Castillo Ariza, 1949

-San Juan, pareja de niños, Samaritana, hijo de la Samaritana

Obras de José Antonio Navarro Arteaga, 1989-1990

Tronos

Jesús a su Entrada en Jerusalén

El día 29 de Marzo de 2015 Domingo de Ramos estrena el nuevo trono nuestra imagen titular. Con diseño de Daniel García Romero, tallado por el insigne artesano Francisco Verdugo (Sevilla) y la imaginería por José Antonio Navarro Arteaga(Sevilla).

 El nuevo trono de Nuestro Padre Jesús a su Entrada en Jerusalén aspira a  hacer  realidad la  naturaleza de las andas procesionales como "retablo callejero".  Con esta intención se diseña    y pretende  hacer  realidad  un discurso  simbólico y un  menseje  iconográfico, cuyo trasfondo  no es otro que la   EXALTACIÓN  MESIÁNICA DE  NUESTRO  SEÑOR  JESUCRISTO,  COMO  HIJO DE DAVID Y PRINCIPE DE LA PAZ.Con esta intención, el programa se vertebra en torno    a cuatro grandes relieves   a ubicar en los cuatro  frentes  del  trono, cuatro esculturas exentas situadas en las esquinas y dos sobre los laterales del mismo.

El programa se basa en distintos textos del Antiguo Testamento, cuyo trasfondo es presentar y explicar el misterio de la Entrada de Jesús en Jerusalén como culminación y conclusión de las profecías. Con este fin, se representarán cuatro relieves con los episodios veterotestamentarios que constituyen las prefiguras biblicas de la Entrada en Jerusalén y, por extensión, de la Realeza de Cristo, de su naturaleza como Mesías y Elegido de Dios y de su condición de Vástago de la estirpe real de David.

Los pasaje son los siguientes:

1.- La unción de Saúl como primer rey de Israel. El pasaje alude a la condición de Jesús como Rey-Mesías y como ´Cristo´, esto es como ´Ungido´, elegido de entre todos los hombres para ser guía y libertador de los pueblos (I Samuel 9, 15-17 y 10, 1).

2.- El traslado del Arca de la Alianza a Jerusalén. Constituye una de las prefiguras de la Entrada de Cristo en la Ciudad Santa. A través de la imagen de su antepasado David danzando lleno de júbilo ante la llegada del Arca Santa, símbolo de la presencia de Yahvé- ´el que sienta sobre los querubines´- se exterioriza la alegría de Israel por la llegada del Mesías (II Samuel 6, 12-13, 15).

3.- David entra en Jerusalén como vencedor de Goliat. De nuevo David anticipa con su entrada triunfal el carácter de Cristo como ´Libertador´de los pueblos y naciones y el ´Bendito el que viene en nombre del Señor´ (I Samuel 17, 53-54).

4.- El encuentro de Abraham con Melchisedech. El pasaje presenta un simbolismo premonitorio plural, habida cuenta de que Abraham representa a Cristo Victorioso recibido en Jerusalén por su Rey-Sacerdote, Melcrisedech, quien es, asimismo, imagen del mismo Cristo como Monarca y Sumo y Eterno Sacerdote. Por otra parte, la riqueza simbólica de este episodio contempla en las ofrendas del pan y del vino la visión profética de la Eucaristía como sacrificio incruento y de paz (Génesis 14, 17-19).

Por otra parte, el programa iconográfico del trono contempla la ubicación de cuatro esculturas exentas representando a tres reyes y un juez del Antiguo Testamento. A saber:

1- David. Origen del linaje real de Cristo y su imagen viva como Mesías.

2- Salomón. Elegido y Oráculo de Dios por su excepcional Sabiduría y constructor del Templo de Jerusalén como morada permanente de Yahvé.

3- Saúl. Primer rey de Israel, designado por Samuel y antecesor de David en el trono.

4- Samuel. Juez y profeta que designa a Saúl, según los mandatos de Yahvé, como primer rey de Israel tras la liberación del pueblo de parte de los filisteos.

Igualmente, en los laterales del trono figurarán dos esculturas exentas representando a dos profetas del Antiguo Testamento:

1- Isaías. Profetiza la doble naturaleza divina y humana de Cristo, prefigurando el júbilo gozoso de su nacimiento y su revelación a los pueblos como Mesías (Isaías 9, 6-7).

2- Zacarías. Proporciona la imagen profética más viva y elocuente de la Enrtrada de Jerusalén, abundando al mismo tiempo en las cualidades mesiánicas y la Humildad suprema del Ungido de Dios (Zacarías 9, 9-10)

Ocho querubines completarán la imaginería del nuevo trono, que orlarán las cuatro cartelas centrales.


María Santísima del Amparo

Palio obra de Juan Rosén (2000) y manto de procesión bordado en hilo de plata sobre terciopelo verde por las RR. MM. Filipenses de San Carlos (1957) y restaurado por Juan Rosén (2003).

Alpaca plateada, de Díaz Roncero el cajillo (1968) y las ánforas (1963, según diseño de Juan Casielles); de Santos Campanario el moldurón inferior (1978) y las barras de palio (1985); de Talleres Villarreal los arbotantes delanteros (1990) y Cristóbal Martos los traseros.